miércoles, 30 de marzo de 2022

Un poema de Hristo Smirnenski (1898 - 1923) en búlgaro y en español: Да бъде ден! ¡Que haya día!


Hristo Smirnenski es uno de los mayores poetas de Bulgaria. А pesar de su corta vida y de los apenas tres años de producción literaria, dejó un importante legado poético. Es de los primeros poetas búlgaros en tratar la temática social, influenciado por los ideales socialistas en auge en su época. En sus textos y poemas puede apreciarse el anhelo y la necesidad por derrocar el viejo mundo y construir uno nuevo.


Su principal poemario es Да бъде ден! (¡Que haya día!), que da nombre a uno de sus más míticos poemas y cuya traducción al español puede encontrarse más abajo. Smirnenski muere de tuberculosis poco antes de cumplir los 25 años.


Да бъде ден!


Нощта е черна и зловеща,

нощта е ледна като смърт.

В разкъсаната земна гръд

струи се бавно кръв гореща.

В димящите развалини

безокий демон на войната

развял е хищно знамената

и меч въз меч безспир звъни.

Сред мрака непрогледно гъст

стърчи злокобен силует

на някакъв грамаден кръст,

и хилядни тълпи отвред

вървят, подгонени натам

от яростта на златний бог.

И мрака става по-дълбок,

тълпите нижат се едвам.

За въздух жадни са гърдите,

очите молят светлина,

един копнеж, мечта една

гори и се топи в душите

и през сълзи и кървав гнет,

през ужаса на мрак студен

разбунен вик гърми навред:

"Да бъде ден! Да бъде ден!"

 

 

¡Que haya día!


Negra es la noche y siniestra,

la noche es helada como la muerte.

En el pecho desgarrado de la tierra

fluye lenta la sangre ardiente.

Entre el humo de las ruinas

el demonio sin ojos de la guerra

ondea feroz la bandera

espada contra espada sin cesar resuenan.

Entre tinieblas, opaca y espesa

se eleva la silueta siniestra

de una enorme cruz,

y el gentío desde todos lados

avanza, perseguido,

por la ira del dios áureo.

Y la oscuridad se hace más densa,

y la multitud lenta se agolpa.

De aire están sedientos los pechos;

los ojos piden luz,

un ansia, un único sueño

arde y se funde en las almas

y a través de las lágrimas y la sangrienta represión,

a través del horror de la fría oscuridad

un grito rebelde truena:

¡Que haya día! ¡Que haya día!

 

Traducción del búlgaro al español: Marco Vidal González

 

Otros autores similares:

 

- Hristo Botev

- Nikola Vaptsarov

- Europa depredadora, un poema de Aleksandar Vutimski

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un poema de Ani Ílkov (1957) de "Hermanos del polvo" en búlgaro y en español

Ani Ílkov (1957) es profesor de literatura y escritura creativa en la Universidad de Sofía. Ha sido profesor visitante en University College...