lunes, 23 de mayo de 2016

"ELEGÍA", de Hristo Botev en Español y en Búlgaro

Hristo Botev

poeta búlgaro del siglo XIX, pero ante todo, revolucionario. 

Su palabra no solo llamaba a la insurrección del pueblo búlgaro contra el Imperio Otomano. No se trata de un revolucionario cualquiera, de un patriota de estos cuya única preocupación es su nación por encima de todas las demás opresiones. Él era un revolucionario en el sentido estricto de la palabra y no solo escribía para alentar y agitar la conciencia del desamparado para hacerle luchar por la libertad de su pueblo, sino que también su poesía es una poesía de liberación espiritual. Como ya hemos leído en su poema Mi Plegaria, la crítica al poder de la Iglesia, que se encargaba de perpetuar un orden que fomentaba la resignación como respuesta ante todo tipo de barbaridades, está presente en su poesía.
Semana de las Letras Complutense. Madrid 2014

El siguiente poema es muy especial para mí, porque es el primer poema que leí de este autor. Y de hecho, en la Semana de las Letras de la Universidad Complutense de Madrid en 2014, en la presentación del libro POESÍA. HRISTO BOTEV, de Zhivka Baltadzhieva, mis compañeros y yo recitamos varios poemas del autor búlgaro en ambas lenguas,









 

ELEGÍA

Dime, oh, dime, pobre pueblo, ¿quién te mece
en esta cuna, en esta cuna de eterno esclavo?
¿Aquél que atravesó antaño
al Salvador en el costado,
o aquél que siglo tras siglo te canta:
"¡Soporta y salvarás tu alma!"?

¿Él, o algún nuncio suyo, 
de Loyola nacido, hermano de Judas,
traídor consabido y vivo augurio
de más tormentos para los desdichados,
un usurpador nuevo, un ave rapiña, uno
que vende a su hermano y asesina a su propio padre?

¿Es él? ¡confiesa! Calla el pueblo.
Atruenan cadenas horrendamente.
¡Y no hay ni grito de libertad!
Solo apunta con la frente ceñuda, solo apunta
el mudo pueblo a los notables: caterva de bestias,
con levitas, sotanas; ciegos con ojos.

Apunta el pueblo, y el sudor de su frente
sobre su propia lápida sangra:
la cruz clavada en carne viva, 
carcome herrumbre el hueso roído,
la culebra chupa la vida menguada,
la engullen los nuestros y los ajenos.

Y el pobre esclavo soporta... Mientras,
sin parpadeo y sin sonrojo, calculamos los siglos
bajo el yugo, calculamos los siglos
de tronantes cadenas. Calculamos,
y, con una fe ciega en esta obtusa estirpe oscura,
esperamos aún que nos llegue el turno,
el turno de la libertad.




ЕЛЕГИЯ
  
Кажи ми, кажи, бедний народе,
кой те в таз рабска люлка люлее?
Тоз ли, що спасителят прободе
на кръстът нявга зверски в ребрата,
или тоз, що толкоз годин ти пее:
"Търпи, и ще си спасиш душата?!"

Той ли, ил някой негов наместник,
син на Лойола и брат на Юда,
предател верен и жив предвестник
на нови тегла за сиромаси,
нов кърджалия в нова полуда,
кой продал брата, убил баща си?!

Той ли? - кажи ми. Мълчи народа!
Глухо и страшно гърмят окови,
не чуй се от тях глас за свобода:
намръщен само с глава той сочи
на сган избрана - рояк скотове,
в сюртуци, в реси и слепци с очи.

Сочи народът, и пот от чело
кървав се лее над камък гробен;
кръстът е забит във живо тело,
ръжда разяда глозгани кости,
смок е засмукал живот народен,
смучат го наши и чужди гости!

А бедният роб търпи и ние
без срам, без укор, броиме време,
откак е в хомот нашата шия,
откак окови влачи народа,
броим и с вяра в туй скотско племе
чакаме и ний ред за свобода!



¡Anímate a escuchar el poema en búlgaro!




 






*POESÍA. HRISTO BOTEV. Amargord Ediciones. Traducción de Zhivka Baltadzhieva








Más de Hristo Botev en este blog:

Mi Plegaria - Моята Молитва 

0 comentarios:

Publicar un comentario