miércoles, 12 de noviembre de 2014

Entrevista a Monik Round

Entrevistamos a Monik Round (España, 1968). Monik es Profesora de Matemáticas y Activista Ciclobollera y Transmaricabollo. "Las llamadas "crisis" del capitalismo siempre traen consigo un aumento del fascismo, el racismo y la homofobia"

Hola Monik, eres miembro de la Asamblea Transmaribollo de Sol que se ha dejado de ver en estos tiempos de lucha política y, sobre todo, en las calles. Supongo que la llamada “crisis” ha supuesto un recorte de derechos y libertades para las mujeres en general y para la gente LGTB de otra manera.

Pues sí, la gran estafa que estamos viviendo se está traduciendo en recortes vitales para todas, pero las comunidades que ya teníamos una cierta vulnerabilidad social y un déficit de la aportación económica del estado nos vemos y nos veremos más afectadas. La gran falacia del hemos-vivido-por-encima-de-nuestras-posibilidades parece que en el caso de las comunidades transmaribolloqueer se transformara en pensarnos como una comunidad que se ha pasado y aún se pasa todo el día de fiesta, una comunidad mimada e irresponsable. Todo esto unido a los recortes de libertades y al incremento de las actitudes fascistas y homófobas hace que seamos muy conscientes de ser de las primeras interesadas en impedir el retroceso histórico al que nos quieren condenar.


Hay episodios realmente chocantes como aquel en el que la policía en lugar de deteneros (porque erais un montón de gente) os puso en Chueca. Esto no solo dice mucho de la policía de Madrid sino también es posible que diga algo sobre la idea abstracta que el llamado “mundo heterosexual” si es que existe algo así sigue teniendo sobre nosotras. Como lo ves?



Monik Round: Sí, esto fue cuando vino a “visitarnos” el Papa Ratzinger, en Agosto de 2011. Madrid estuvo invadida literalmente por papaflautas durante más de una semana y tuvimos una especie de estado de excepción durante el cual se desactivaron derechos como el de manifestación y el derecho a la libertad de expresión. Desde las instituciones de este supuesto estado aconfesional se hizo lo posible por impedir cualquier atisbo de protesta. Nosotras convocamos una besada al paso de la comitiva papal por la Castellana. Y pese al fuerte despliegue policial y a la retención y secuestro ilegal a que nos sometieron, nos besamos ante el papa y ante un montón de papaflautas y de medios de comunicación. Fue una de nuestras acciones más mediáticas. Lo de llevarnos “escoltadas” de vuelta a Chueca tuvo que ver con que no sabían qué hacer con nosotras y claro, ¿dónde soltar un montón de transmaricabollos guerreras? En Chueca. La policía nunca destacó por su gran imaginación.

Las relaciones de los movimientos LGTB con la izquierda no siempre han sido todo lo fructíferas que sería deseable. Tampoco os veo haciendo migas con los sectores más mercantilistas del Orgullo o el empresariado gay. ¿Cómo vivís esta situación que imagino genera muchos debates?

M.R: No me identifico con lo LGTB, este es un movimiento social necesario pero que en nuestro país ha sido, para mi gusto, bastante manso, complaciente y connivente con el PPSOE, con el capitalismo que nos aplasta y, últimamente, hasta con la monarquía.
Demasiado triunfalismo con la consecución de un derecho al matrimonio que sabe a poco a mucha gente. ¿Y ahora qué?, decíamos en el Grupo de Trabajo Queer (GTQ), en la manifestación en la que se celebraba el “gran triunfo LGTB” allá por el 2005. Y yo me lo sigo preguntando, dónde está la comunidad LGTBQ con la que está cayendo? ¿Dónde los millones de manifestantes del día del Orgullo (para algunas, día de las cabalgatas)?

Para los no iniciados podrías decirnos ¿Qué es la Asamblea Transmaribollo de Sol? ¿Veis varias generaciones juntas o, en ocasiones, demasiado diferentes?

M.R: A mi modo de ver, la Asamblea Transmaricabollo de Sol es un Grupo de Trabajo del 15M que funciona de modo asambleario con las formas hiperdemocráticas del 15M. En la asamblea participamos activistas muy diversas y de varias generaciones. Esto nunca fue un problema, más bien al contrario. Por ella han pasado y pasan un montón de maricas y bolleras, bisexuales y pansexuales, transexuales y transgénero, putas y chaperas, monógamas y poliamorosas, diversas funcionales y afectadas por el VPH, el VIH, el VHC, etc. Estos nos enriquece como colectivo y posibilita el diálogo entre distintas identidades. El objetivo es la lucha en las calles y en la red contra este golpe de estado financiero que estamos viviendo, la visibilización de nuestras propias reivindicaciones en las de todas y de las de todas en las nuestras. Tendemos puentes , creamos redes y aportamos nuestras propias formas de lucha a la lucha global.

Nosotras no estamos hasta los cojones, estamos hartas, rabiosas, cansadas, indignadas, histéricas y hasta el coño. Con este gobierno no vamos de culo, más bien al contrario, ponemos el culo y reivindicamos el placer anal contra el capital y el placer clitoridiano contra el Vaticano.

Los recortes en toda Europa han ido acompañados del aumento no solo de la represión policial sino también de agresiones a inmigrante o a gente LGTB visible. ¿Existen herramientas eficaces de respuesta?


M. R: Las llamadas “crisis” del capitalismo siempre traen consigo un aumento del fascismo, el racismo y la homofobia. Lo más fácil es buscar chivos expiatorios a los que culpar de los males de todxs. Mantenemos entretenida a la población y así, si busca enemigos abajo no los buscará arriba. Una buena forma de distraer la atención. Y a la gente “normal” le es más sencillo desahogarse con el gitano, el moro, la chola y el negro, con la bollera, la trans, la puta y la marica, que canalizar su rabia y pensar en cómo organizarse para enfrentarse a los grandes poderes financieros y a un estado corrupto, violento, y en descomposición.

El Ministerio del Interior elaboró en 2013 un informe en el que destaca que de entre todos los delitos de odio, la mayoría son por motivos de orientación o identidad sexual (452 de un total de 1.172, casi el 40%). Y estos son sólo los datos relacionados con las denuncias, apenas la punta del iceberg de las agresiones odiosas.

Y sí, precisamente en el caso de España, la aparición de respuestas como la del 15M que ponen la solidaridad por encima del sálvese quien pueda, está haciendo de cortafuegos de esta deriva fascista. El lema “si tocan a una, nos tocan a todas”, se ha consolidado como uno de los lemas más antifascistas de hoy en día. Por todo esto y mucho más es fundamental no dejar de lado la lucha en las calles.

Bueno, el panorama está feo. ¿Esperáis que las nuevas fuerzas políticas den algún tipo de solución?. ¿Están en sus agendas también las cuestiones de género?

M.R: Está claro que lo que hay no nos gusta. Y cualquier intento de crear algo nuevo de cara a tomar las instituciones es bienvenido. Pero el capitalismo es corrupto en sí mismo y si no tiene una vigilancia feroz desde la calle, desde la ciudadanía, la tendencia será la misma. Desconfío completamente de los personalismos y de las llamadas a la eficacia y a la urgencia. Algunas seguiremos yendo despacio porque vamos lejos.

Queremos desembarazarnos de un sistema político que se ha corrompido sin hacer ningún tipo de autocrítica. Si bien no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, sí lo hemos hecho, la gran mayoría, haciendo dejación de nuestra responsabilidad de participar políticamente y fiscalizar a nuestrxs gobernantes. Y así nos luce el pelo. No caigamos de nuevo en la misma trampa.

La vía institucional para cambiar las cosas no funcionará nunca sin una fuerte presión ciudadana organizada, no tendrá suficiente fuerza y será más vulnerable a la corrupción. Y esa presión no hay que hacerla desde dentro de un partido, o al menos no exclusivamente, hay que hacerla desde los movimientos sociales, desde la lucha en la calle, ese es el espacio del gran debate político. Necesitamos “una vida política madura”, en palabras de Marina Garcés, una “sociedad autónoma y capaz de autodeterminarse políticamente”. Sería un grave error llenar las urnas y vaciar las calles.

Afortunadamente se ha ido Gallardón con su ley involucionista sobre el aborto. Me da la impresión de que, no obstante, no se ha tratado (o no únicamente) un logro del feminismo ¿Cómo ves tú estos giros de políticos “de altura” en una arena política cada vez más sucia?


M.R.:Por supuesto que sí, ha sido un gran logro del feminismo o más bien de los feminismos. Ha sido una lucha en la que hemos estado implicadas feministas que ya estábamos aburridas de luchar por este tema (porque llevábamos décadas haciéndolo) y feministas más jóvenes que lo han dado todo por impedir una vuelta atrás en el tiempo. Feminismos de todo tipo, desde los más tradicionales e institucionales hasta los transfeminismos y feminismos queer.

Han sido dos años de lucha intensa, no ha sido fácil, los enfrentamientos con la policía se han saldado con muchas detenidas y heridas. No nos han regalado nada, la presión en las calles ha dado sus frutos, ha conseguido concienciar a toda la sociedad y el problema ha trascendido internacionalmente.

Desde luego era un absurdo estratégico que el PP se quemara en una cuestión así por agradar a una iglesia católica que ya no tiene apenas incidencia en la población. Pero sin la lucha en la calle el absurdo habría colado, como lo han hecho tantos otros, habría sido una vuelta de tuerca más a la regresión histórica a la que nos quiere llevar la derecha post franquista en nuestro país.
Por otra parte en la última manifestación, ya una vez dimitido Gallardón, fue muy patético e indignante ver cómo los ínclitos prohombres de la izquierda se paseaban por ahí para reapropiarse del éxito feminista. Y, tristemente, no sólo del PSOE que ya sabemos que son expertos en este tipo de oportunismos.

Es recurrente que se dispute a los feminismos la autoría de sus propios logros. Un ejemplo más de la tutorización patriarcal y de la falta de respeto que se tiene hacia las mujeres, bolleras y trans.
Monik Round: Pues sí, la gran estafa que estamos viviendo se está traduciendo en recortes vitales para todas, pero las comunidades que ya teníamos una cierta vulnerabilidad social y un déficit de la aportación económica del estado nos vemos y nos veremos más afectadas. La gran falacia del hemos-vivido-por-encima-de-nuestras-posibilidades parece que en el caso de las comunidades transmaribolloqueer se transformara en pensarnos como una comunidad que se ha pasado y aún se pasa todo el día de fiesta, una comunidad mimada e irresponsable. Todo esto unido a los recortes de libertades y al incremento de las actitudes fascistas y homófobas hace que seamos muy conscientes de ser de las primeras interesadas en impedir el retroceso histórico al que nos quieren condenar.

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