viernes, 24 de octubre de 2014

REMI LANGE: REALIZADOR FRANCES DE CULTO

REMI LANGE: REALIZADOR FRANCES DE CULTO.
DIRECTOR DE “TARIK EL HOB” (EL CAMINO DEL AMOR). UNA VOZ NUEVA EN EL QUEER CINEMA EUROPEO.

Eduardo Nabal


Sí, hay que romper fronteras entre la gente, para que haya más humanidad y diversidad en este mundo de bestias, también hay que romper fronteras entre los géneros, ya sean éstos sexuales o cinematográficos.


Explicas en imágenes diferentes trayectos biográficos y caminos a la creación, incluyendo tu forma de prolongar diario personal haciendo cine. Pones en evidencia a los que filman o son filmados, su incomodidad y hallazgos. Incluso reivindicas un cine en Super-8. ¿Sabes que nadas contracorriente? Remi Lange es un director relativamente joven, controvertido y con mucho que decir. No obstante salvo la laureada “Tarik el Hob” algunos de sus filmes han llegado a España tarde y mal por abordar temas como la raza, la homosexualidad y la discapacidad en Francia sin ningún tipo de tapujos. Se han quedado en Festivales de Cine. Tarik (Le chemin de l’amour) era un filme hermoso y optimista pero hay gente que dice que Marruecos hoy ha retrocedido en libertades.
Remi Lange: No soy un especialista de las cuestiones referidas a la sexualidad en el Magreb pero no creo que Marruecos haya retrocedido… Cuando filmé allí "Tarik el hob", en el año 1999 (última parte de la película), la situación de los gays marroquíes era mucho peor… Hoy en día hay bares y discotecas en Casablanca (tampoco lo conozco mucho) en los que se sabe que se favorecen los encuentros homosexuales… Desde 1999, Mohamed VI ha aportado un nuevo impulso de liberación a su país. Algunos periódicos han comenzado a hablar sobre homosexualidad… Por otra parte, también ha surgido la revolución de Abdellah Taïa, que es el primer escritor marroquí que ha salido del armario y que ha realizado una película muy conmovedora sobre su vida de joven homosexual, "L'armée du salut", con matices autobiográficos. El nacimiento de facebook también ha permitido a los homosexuales marroquíes encontrarse en su propio país. Dicho esto, la homosexualidad sigue estando prohibida por las leyes, aunque las relaciones entre hombres existan siempre en todas partes, en toda ciudad o pueblo, y en cualquier momento: la separación de los sexos, la dificultad de acercarse a una chica antes del matrimonio también favorecen tanto como antes las relaciones homosexuales. Es una paradoja que persiste.


Diario Progresita: Cuando uno habla de Remi Lange tiene que fijarse en su cine que sorprende desde el corto kitch o porno “Strassos le magnifique” o la necesidad de obtener confidencias en “Omelette”¿Te consideras un cineasta muy personal, muy político o las dos cosas a la vez?


Remi L: Mi cine no siempre es personal y político. Mis dos primeras películas, "Omelette" y "Les yeux brouillés", eran más intimas y arriesgadas. Filmaba mi vida y a la vez que ofrecía una historia profundamente singular, intentaba tocar lo universal, hacer que el mundo cambiara: sí que había un objetivo militante y político. Mis otras películas no son tan personales pero mantienen un fondo "político". Con cada una intento sacudir algún tabú, mover a la gente, romper fronteras, plantear un problema de la sociedad: la sexualidad de los llamados discapacitados en "Devotée", la intolerancia frente a cuerpos diferentes en "Mes parents", etcétera. Seguramente te refieres ahora a "Statross le magnifique" que tomó la forma de una película muda mientras trataba un tema muy contemporáneo y que mostraba escenas que nunca antes se habían visto en el cine en la época del cine mudo, por ejemplo, una escena de masturbación mutua… Sí, hay que romper fronteras entre la gente, para que haya más humanidad y diversidad en este mundo de bestias, también hay que romper fronteras entre los géneros, ya sean éstos sexuales o cinematográficos… En cuanto a la forma de mis películas, siempre intento encontrar una nueva poesía que sacuda nuestra manera de percibir el mundo y que proponga algo más que un cine narrativo y académico. Algo impuesto por las cadenas televisión que son la principal fuente de financiación del cine, que ha dejado de ser un arte para convertirse en una industria, en la que predomina un montaje de la "transparencia"... Mis dos primeras películas eran mezclas de cine narrativo clásico y de diarios íntimos experimentales… El largometraje que estoy preparando en estos momentos, "Le chanteur", es una mezcla a la manera de "Dancer in the dark", entre el cine directo, "en bruto", "documental" y la comedia musical clásica... Sin embargo, siempre pienso en los espectadores, en la salida de la película, y de ningún modo quiero hacer cine elitista que sólo se dirija a una parte de la población… Puesto que al parecer mi cine no se considera “para todos los públicos” debido a los asuntos que trato (a menudo ligados a la homosexualidad) si encima lo complico eligiendo un lenguaje cinematográfico que el espectador rechace o que rechace su manera de ver las películas, entonces me voy a aislar del otro y eso es algo que no deseo, ni en mi vida personal ni en la comunicación que yo pueda obtener con desconocidos a través de la difusión de una de mis películas…


Diario P: ¿Cómo fue filmar “Devotée” donde tratas el tema del amor, las sexualidades y la diversidad funcional? ¿Lo pasas bien en tus rodajes o sufres con tus actores en las secuencias difíciles?


Remi Lange: En general, suelo divertirme siempre con mis actores, ya sean profesionales o no, o formen parte de mi familia, de mi círculo de seres queridos o no… Algunas secuencias les cuestan mucho filmarlas a algunos . Estoy pensando especialmente en la escena en que Guillaume (el "devoto" de la película) lame los muñones de las piernas Hervé Chenais en "Devotée", la escena en la que Annie Alba es violada en "Mes parents"... ¡Las secuencias que parecen más horribles en pantalla a menudo son las que durante el rodaje nos han procurado más momentos de risa! Incluso si algunas de las escenas son difíciles de rodar para los intérpretes, siempre intento que nos divirtamos mientras trabajamos… ¡Y siempre digo que echar a perder una escena vale la pena porque los actores se parten de risa! A mí también me pasa… En mi última película, "Le chanteur", rodé una escena en la cual le pedí a Philippe Barassat, que él mismo decidiera qué haría con su personaje… Antes de rodarla ni yo ni el protagonista Thomas Polly, teníamos ni idea de lo que iba a hacer… Y resulta que se inventó una escena inaudita que me hizo partirme de risa mientras estaba rodando… Al reírme se movió la cámara y ¡yo mismo me cargué la toma! Siempre hay que combinar lo agradable a lo útil… Así que, ¡sí, hacer una película tiene que ser un placer y no un sufrimiento para todos los que en ella participan!




Diario Progresista: Tarik el Hob termina con una boda simbólica en Marrakech. Es una película estéticamente muy conseguida y con muchos escenarios, entre la tradición y la modernidad... Ahora donde se nota más la evolución es el cine joven en territorio francés a pesar de los retrocesos políticos : Lange, Ozon, Dolan, Honoré. ¿Te sientes cerca de alguno de ellos o sigues tu propio camino?


Remi L: La única diferencia entre Ozon, Honoré, Dolan, Baier y yo es que ellos tienen la suerte de que sus películas sean producidas en condiciones normales; tienen productores que los siguen y respaldan, que buscan financiación para sus creaciones. Esos directores (Honoré es mi preferido, del que más cercano me siento, me encanta "Les chansons d'amour)", y como le he conocido en persona, puedo decirte que es un chico muy generoso y encantador, igual que Yann Gonzales, nada altivo, como otros cineastas gays parisinos) pueden vivir de su arte, lo cual no es mi caso pues para poder comer no me queda más remedio que tener otro trabajo: desde hace 10 años me dedico a editar DVDs. Estoy marginado en el cine gay francófono y en cine parisino: llevo la etiqueta de cineasta de documentales un poco experimentales que sólo sabe filmar diarios cuando desde el año 1999 no hago otra cosa que ficciones. Pero como las ficciones sólo han salido en DVD y se han difundido por televisión (Canal plus o Pink TV), es como si no existieran ni para el CNC (Centro nacional del cine), ni para los profesionales de la industria ni para los periodistas.


Traducción del francés: Rosa G. Andrés y Soco Aragón.





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