domingo, 26 de octubre de 2014

ENTREVISTA A JUAN FERNANDEZ ABAL




ENTREVISTA EXCLUSIVA PARA DIARIO PROGRESISTA

ENTREVISTA A JUAN FERNANDEZ ABAL
Juan Fernández Abal (Vigo, 1989) Estudiante de último curso de  comunicación audiovisual en la Universidad de Burgos y activista social en nuevas fuerzas políticas.


“Me parece que hay que subrayar que la universidad se ha convertido en una agencia de colocación de personal en la economía neoliberal”


Eduardo Nabal: Hola Juan. ¿Qué te llevó a estudiar comunicación audiovisual? ¿Te consideras más audio o más visual?
Juan Fernández Abal: Respecto a mis motivaciones a la hora de elegir los estudios universitarios, la respuesta es simple: me horrorizaba imaginarme en un futuro próximo en un trabajo a mis ojos ''deprimente''. Esa tristeza  abarcaba multitud de tareas: desde una cadena de montaje como Citroën de tipo ''taylorista-toyotista'' o la ''autonomía'' de estar detrás de una pila de papeles encerrado en un despacho, totalmente aislado de la realidad. Es  ilustrativo que antes de venir a Burgos, hice un curso de derecho-económico en Vigo, carrera que abandoné por el total desinterés. Y repito, la imagen de un despacho me inquietaba cada vez más.
Elegir comunicación audiovisual viene determinado por varios motivos. En ese momento mi ''divertimento''  y mí pasión era el cine: analizarlo, aislar sus partes para ir hacia el detalle, la funcionalidad de la música, la alternancia de los planos... Por otro lado, aunque aún no era tan consciente, todo el material digno de estudio que se esconde tras el medio de masas por excelencia del siglo XX; habría que incluir la televisión, que se apropia y articula su lenguaje, de forma noble o banalizándolo. Hay todo un mundo tras el aparentemente ''lúdico'' cine. Abrumaría la cantidad de material que aborda el cine desde diferentes perspectivas: feministas, sociológicos, políticos, sexuales, culturales...basta recordar la capacidad que tiene el cine para modular los gustos de los consumidores, o la creación de diferentes subjetividades de las personas.

E.N: Aunque la cosa ha ido cambiando, al principio, los profesores/as que daban la asignatura o parte de ella poco o nada  tenían que ver- así de entrada- con la Comunicación Audiovisual. Al menos, eso me ha comentado y me he comprobado. ¿Crees que se empezó la casa por el tejado o se aprovechó lo que había?
J.F.Abal: A lo largo del temario de licenciatura en comunicación audiovisual (ahora solo se oferta la diplomatura), hay numerosa asignaturas que a priori no parece que tenga que ver con la carrera (como, por ejemplo, ''Historia del siglo XX''). Aun conociendo la importancia crucial de esta asignatura, su implementación no obedeció a intereses intelectuales o pensando  en la mejor formación del alumnado.  Esto es así por un doble movimiento. El primero por la creación del título en la UBU: se requiere la creación rápida de este título debido a la demanda de la carrera y la escasa oferta de plazas existentes en el estado español. Es sabida la necesidad de notas muy altas para acceder a esta titulación. Por otra el descenso de matriculaciones en carreras ''humanísticas'' hacen necesarias las   recolocaciones, al menos parciales, de un número de profesores, aunque, a priori, no eran  siempre los más indicados.
Respondiendo más claramente a tú pregunta. La casa se empezó por el tejado, y a la vez se aprovechó lo que había. Es un problema que no circunscribiría exclusivamente a la UBU, si no que considero que es una salida fácil al caos que se produce en las últimas tres décadas en este ámbito, a la mercantilización de la universidad pública como el Plan Bolonia o al reciente regalo de dos años de matriculación a la universidad privada con sus másteres. No veo un futuro nada prometedor.
E.N: En casi todas las carreras las asignaturas mas, digamos, “apasionantes” o “prácticas”, suelen estar en el último curso. ¿Crees que eso desanima alumnado o tiene su razón de ser?
J.F.A: En mi caso, a pocos meses de finalizar la carrera puedo afirmar que las llamadas asignaturas ''apasionantes'' no han aparecido por ningún lado. Alguna puede gustar más o menos, pero la sensación es fría. Si esto produce desánimo en el alumnado, me parece obvia la respuesta. Totalmente. Sin embargo lo enmarcaría en un mapa más global. Me parece que hay que subrayar que la universidad se ha convertido en una agencia de colocación de personal en la economía neoliberal. En Burgos además el inmovilismo es casi una ley. Que la formación de las personas  no se base en las necesidades sociales, y sean las que dicta el mercado y el interés privado me parece una barbaridad de consecuencias devastadoras e impredecibles.
Y profundizando más en el desánimo del alumnado, hay que remarcar que parte de ese desánimo, es por las perspectivas de trabajo y colocación  futuras. Si hay algo que enseña la historia intelectual del trabajo de los últimos siglos, es que la relación entre el ser humano y el trabajo está enormemente deteriorada. No ya desde una óptica como la de Rousseau o Marx, sino también desde la concepción de trabajo ''animado'' del propio Adam Smith. No es casual encontrar cada vez más gente que desconozca lo que quiere estudiar, o que no  valore el trabajo más allá del dinero percibido a final de mes.

E.N: No eres de Burgos, creo. Los de aquí estamos hartos de muchas cosas supongo que heredadas de otros tiempos. Cuando leí que iban a crear la cátedra Giménez Rico me pareció terriblemente casposo. ¿Recomiendas la emigración o hay de todo en todas partes?
J.F.A: Así, de entrada, la emigración es un fenómeno económico de origen en el cual una sociedad no es capaz de absorber un número determinado de ciudadanos para darles seguridad vital. En ese sentido la emigración señala un problema económico de gran envergadura. Es un fenómeno arraigado históricamente en Galicia, una de las zonas más subdesarrolladas de España, y que funcionaba como un ajuste económico duro. Buenos Aires se consideraba la quinta provincia gallega. Lo estamos viviendo ahora mismo en el todo el estado. Desde este punto de vista, la emigración es un fenómeno negativo.
Lógicamente, el conocer otras culturas y vivir voluntariamente en otros países o regiones  es positivo. Pero el ''mundo de las finanzas'' vacía de significado ese término, y lo resitúa con conceptos como ‘‘emprendimiento’’, '' espíritu aventurero '', ''libertad personal''...el problema es que hay gente que muerde su anzuelo.

E.N: ¿Crees que el aula de cine de la UBU debería servir para algo más que para poner cuatro películas al mes? Lo digo porque yo estuve allí y había mucho dinero de por medio que no sé donde va a parar.
J.F.Abal: Siempre defenderé las ''inversiones'' que realizan las instituciones para poner cine y socializar la cultura. No podemos caer en lo peligroso de despreciar bajo criterios económicos la utilidad de la misma. Así que mejor cuatro películas interesantes que ninguna. Pero por supuesto todo esto es ampliamente mejorable. Respecto al dinero empleado, debería ser el justo, ni más ni menos, y con la publicación de cuentas detalladas y de acceso público, claro e  instantáneo. Pero en el Aula de Cine y en cualquier otra.
E.N: ¿Te sientes cerca del periodismo de investigación a lo Tom Wolfe o Dave Eggers? ¿Qué opinas de este género en España? ¿Qué universo fílmico te resulta  más próximo, el  de David Lynch o el de Billy Wilder?
J.F.Abal: Estamos en un país donde el periodismo de investigación tiene un nivel realmente bajo. No olvidemos que venimos de una tradición política franquista y postfranquista, en la cual hacer un periodismo serio significaba ir a la cárcel. Nos ''enganchamos'' brevemente a corrientes modernizadoras  sobre todo en el período que va de los años 70-inicios 80)  publicaciones de mucha tirada como Interviú supieron dar la talla durante un tiempo. Sin embargo la cultura salida de la transición, es una cultura altamente limitada y vertical (De arriba a abajo, muy controlada), donde toda crítica seria es condenada al ostracismo o a la caricatura. Los métodos de censura tienen un talante  mucho más democrático. Sin embargo vienen observándose grietas desde la irrupción esperanzadora  del 15-M o Podemos.
Respecto al cine, ambos son directores magistrales. En la pregunta parece implícita una cuestión sobre, si prefiero a Billy Wilder el gusto del gran público, o del minoritario-intelectual.  Ambos son necesarios y es muy variable esta percepción con el paso tiempo. El propio Lynch ha reconocido la importancia de Wilder y otros clásicos  en su cine.  Le auguro mucho público a la nueva temporada que saldrá en 2014 de Twin peaks y un ''revival'' del original.

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