sábado, 5 de octubre de 2013

Entrevista a Eduardo Nabal, por Marco Vidal


Entrevista a Eduardo Nabal, por Marco Vidal.


Eduardo Nabal es crítico de cine, escritor, maricón, está en el paro...

1) ¿Algo que decir al respecto? ¿cómo y cuándo comenzó su pasión por el cine? ¿y por la acción marica? ¿qué le llevó a ser uno más en la cola del INEM?


Eduardo Nabal
Bueno mi pasión por el cine se remonta a la infancia. Lo malo es cuando una pasión se convierte en una obsesión. Algo parecido me ha ocurrido con lo que tu llamas acción marica. Yo tuve la suerte de contar con respaldo familiar para estas dos actividades. Cuando miro hacia atrás pienso que tal vez debería haberme centrado más en el estudio y el trabajo pero también es una concepción muy burguesa de la existencia. Nos obligan a ser productivos. Escribir, protestar, luchar… rara vez tiene reconocimiento. Lo de la cola del INEM no tiene nada de particular ya que el INEM rara vez, por no decir nunca, me ha ofrecido trabajo a pesar de llevar apuntado un montón de tiempo. He tenido trabajos esporádicos, prácticas, empleos mal pagados y poco duraderos como para poder cobrar paro. Lo que más me duele es no haber podido enseñar cine en la Universidad por intereses económicos de unos impresentables. Pero hurgarse en las heridas es “no avanzar”. Hay que mirar al futuro. Aunque asuste.

2) ¿Cuál es la película que más le emocionó en su adolescencia?

Pues “Un tranvía llamado deseo” yo llevaba fatal lo de ser gay (y al menos entonces) y gente de mi entorno tampoco lo aceptaba pero mis problemas mentales (depresión, obsesiones) y la sexualidad como estigma están en la obra maestra de Williams dirigida por Kazan. Aunque hoy se considere demodé. Lo que pasa que yo entonces veía a Blanche como una heroína y a Stanley como esos chicos de la clase macho-matones que me insultaban. Ahora creo que no hay buenos ni malos del todo. De hecho algunos compañeros de bullyng eran gays en potencia, como Ricky Martin.


3) Cuando te percataste de que eras una marica en potencia, o simplemente que eras raro y/o distinto a los demás, ¿en que ambiente (político, social, económico, familiar) te encontrabas? ¿fue fácil asumir esa identidad transgresora?

Pues en realidad siempre lo supe aunque me lo negué. Es curioso porque cuando sales del armario resulta que casi todo el mundo lo sabía o se lo imaginaba. Es como saber (secretamente) que alguien es vegetariano y llevarle a un Burger King. También tuve mala experiencia con psiquiatra homófobo. Eso no me ayudó a avanzar en mis problemas con la inmadurez afectiva. Intentar trasladar el discurso de Madrid a Burgos fue casi un suicidio público.



4) ¿Cómo fue el paso de ser una marica común a participar en el eminente movimiento gay de los 90 en Madrid?

Pues bueno antes estuvo la militancia en Salamanca que me llevó a las primeras COFLHEES. Yo entonces era muy tímido, alocado  y soñador pero en cuanto oí el discurso de La Radical Gai, que no dependía tanto de otros movimientos sociales, me fascinó. Eso de oír “marica” o “bollera” y reivindicar una identidad marica entonces era nuevo en el activismo de izquierdas donde por lo general gais y lesbianas pasábamos desapercibidos. También se cuestionaba el capitalismo rosa pero el capitalismo rosa absorbió muchas cosas. Mira esa serie horrible llamada “Queer as folk” ¿Qué tiene eso que ver con las trabajadoras lesbianas negras o con los seropositivos sin papeles?




5) Hablas al comienzo de tu libro "El Marica, la Bruja y el Armario" de cierta misoginia en tu interior. De rechazo hacia la actitud de muchas heteras que van de ambiente por diversión y por acompañar a sus amigas maricas. ¿Tiene algo que comentar?

Bueno te comentaré una anécdota. John Huston le dijo una vez a Tennessee Williams. “Ves a las mujeres como rivales” y Williams  no se defendió. Pues ese sería – con matices-  mi caso. Pero yo intento desmontar los tópicos y trazar puentes entre unos y otras a pesar de las divisiones y enfrentamientos que todavía se siguen produciendo porque ellas nos ven como “hombres” que acabaran comportándose como “tales” y nosotros como mujeres “hetero” que acabaran comportándose “como tales”. Yo intento deconstruir ambas categorías a partir de las películas y la teoría queer. La misoginia viene de los griegos y el amor platónico y la homofobia femenina está muy fomentada por la proximidad, durante mucho tiempo, de las mujeres al clero. Es un texto muy visceral, seguramente hoy dejaría mejor algunas pelis y matizaría afirmaciones  pero en aquella época yo era muy extremista con el tema. Supongo que cuanto mas tiempo has permanecido en el armario o dependendiendo  del entorno tu actitud es más o menos belicosa.

6) Comentas en tu artículo llamado "Desde Rusia sin amor" que una de las causas de la situación actual de nuestras hermanas maricas y bolleras rusas no es tanto el hasta hace veinte años  régimen soviético, sino la existencia de una burguesía conservadora y de un clérigo ortodoxo y ultraconservador con gran influencia social. ¿Qué opinión le merece el hecho de que una vez que Lenin despenalizara la homosexualidad en la URSS, papá Stalin la volviera a condenar, perseguir, y acusar de contrarrevolucionario? ¿Qué le faltó a la gloriosa URSS en cuestiones de género?

Bueno Lenin despenalizó la homosexualidad pero, que yo sepa, no hizo mucho más por los gays y lesbianas rusos. Efectivamente Stalin es otra cosa, pero estamos ante un dictador sanguinario, no ante un político mas o menos coherente como Lenin. Me parece algo aventurado trasladar cosas tan antiguas a estos tiempos. Como adorar al Che, a Marx o a Hugo Chavez. Chavez es una versión de izquierdas de Evita Perón, cada uno a su modo son totalitarios. Hoy día Rusia no tiene nada de comunista, es una dictadura capitalista soportada por renegados y apoyada por la Iglesia Ortodoxa y las elites financieras. La izquierda más o menos revolucionaria sigue necesitando mitos a los que agarrarse pero es que esos mitos suelen ser construcciones heteropatriarcales a través de la figura del héroe o del mártir cristiano. Yo prefiero situarme en un terreno más anárquico, no sé si por mi procedencia social  o por mi experiencia con grupos de izquierdas que no nos tomaron nunca en muy en serio. En cuanto a lo que le falto a la URSS pues no lo sé, no creo que fuera ningún ideal, al menos para mí. Mira en la entrada de Austwichz pone “El trabajo os hará libres”. No es por molestar y supongo que mucha gente ha tenido la mala suerte de tener que trabajar desde niños para poder estudiar, leer o simplemente vivir. Pero el trabajo y las jerarquías que conllevaban entonces no hacen libre a nadie. Pocos se cuestionaron la familia como institución política, aunque Marx y Engels hicieran algún pinito en la cuestión en el fondo el héroe proletario seguía siendo, en aquellos tiempos, un “macho como Dios manda”. Cuando Emma Goldman dijo “Si no puedo bailar esta no es mi revolución” dijo algo muy importante para los movimientos por la diversidad sexual. Además la política divide y el poder corrompe. También a la izquierda. A pesar de lo que vemos estos días. Los recortes van cargados de ideología pero pensar que un gay tiene que ser de izquierdas ha sido (y yo he caído en la trampa) tan ingenuo como pensar que la izquierda iba a dejar de ser machista u homófoba de pronto. Aquí habría que diferenciar entre las ofensas materiales y las simbólicas. Una ofensa material es que te paguen muy poco por mucho trabajo una ofensa simbólica es que además en ese trabajo tengas que oir todos los días chistes de maricones y putas.


7) El Papa Paco está alzando alguna que otra voz en favor de los homosexuales, o eso parece. ¿Es suficiente? ¿Sería un avance para la comunidad transmaricabollo que la Iglesia Católica se postulase a favor de los homosexuales?

No me interesa nada lo que diga el Papa Franciso. Le odio igual que a los anteriores porque es una institución que no tiene salvación posible. Además creo que es bastante intrigante en muchos sentidos, como con el tema de la dictadura en Argentina, queriendo quedar bien con todo el mundo. Efectivamente fueron peores Juan Pablo II o Ratzinger sobre todo por su influencia en gente poco preparada pero tampoco me fio de este. La institución en sí es un desastre.


8) Ya dijo Simone de Beauvoir algo asi como que la mujer se hace. ¿Qué relación hay entre esta afirmación y los posteriores trabajos queer? ¿Vemos ahí, a una Simone transmaricabollo?

Simone Beauvoir dijo algo mas complejo: "no se nace mujer, se llega a serlo". Bueno, hoy esta frase esta algo superada pero si es una afirmación que precede a la teoría queer al igual que el famoso “Las lesbianas no son mujeres” de Monique Wittig. Lo  que pasa es que muchas veces cuando descubrimos que cosas que se nos dan como naturales son culturales nos llenamos de gozo, siendo algo ingenuos, pensando que el hecho de que sean construcciones culturales supone que lo vamos a poder  cambiar de la noche a la mañana.


9) ¿Qué le merece la actual situación del movimiento queer en el mundo y, particularmente, en España? ¿Cree que es suficiente el trabajo práctico que se hace? ¿y el teórico?

Bueno me acuerdo de una frase de Paco Vidarte “Si entra un “queer” aquí y nos oye nos persigue y si nos coge nos mata”. Supongo que se refería a la división entre el lenguaje y el mundo de la academia al que  pertenecía y a la realidad de trans sin dinero, lesbianas gitanas, los seropositivos sin tratamientos o  mujeres y lesbianas en situaciones de precariedad. Pero yo creo que no se trata de dar el discurso teórico por perdido sino saber que quedarse ahí nunca  es suficiente. La teoría debe venir de la experiencia no hacer teoría por hacer teoría. Porque la violencia real y simbólica se ejerce y mas en los trabajos precarios que en los despachos académicos, con todo mi respeto por alguna – no toda- de la gente que los ocupa. Aunque el lenguaje académico ya no convence tanto como antes. Hay mucha gente que vuelve a la literatura.

10) La comunidad queer se caracteriza, entre otras cosas, por tratarse de un conjunto de personas cuyas expresiones de género suelen estar al margen de lo "normal" o simplemente reivindican que la expresión de una persona es algo líquido, en continuo cambio y que no debe poder encasillarse, pero también, por ser crítico no solo con la sociedad heteronormativa en la que vivimos, sino también, por mantener una crítica constante a otras opresiones: raciales, económicas, políticas... ¿Ve necesario que los teóricos queer más influyentes abandonen los sillones y los escritorios y pasar más a la acción social y política, más allá de seminarios y conferencias? ¿Es posible articular las luchas contra los recortes en educación y sanidad y el problema de los desahucios con la lucha queer? ¿Cómo le explicaría a los heteros implicados en los movimientos sociales como la PAH, 15-M y demás, que su lucha es también la transmaricabollo? ¿Y como le explicaría a todas estas maricas que desafían el binarismo de género continuamente, pero cuya única aspiración parece ser comprarse un piso en chueca, adoptar a dos niñas, casarse, y seguir yendo de compras, lo que podríamos definir como capitalismo-gay, que la lucha por la liberación sexual debe tener una clara intención política más allá de las instituciones y que las ponga en cuestión a ellas y al propio sistema?

Bueno si en vez de leer lo último de la teoría queer leyéramos a las autores que son su verdadero origen (Audre Lorde, Monique Wittig o incluso algunos literatos) veríamos que ellos y ellas luchaban por ser escuchados por movimientos feministas y gays-lésbicos que solo buscaban la respetabilidad social en vez de cuestionar los efectos del heteropatriarcado. Audre Lorde apenas tenía tiempo de escribir entre dos trabajos pero en sus poemas o ensayos como “La casa de la diferencia” esta lo que llevó a cuestionarse el feminismo blanco y burgués. Por otra parte, siempre hay opresiones que nos unen unos a otros pero esperar un compromiso político por parte de gays y lesbianas acomodados  es como esperar que si tienes una abuela que va todos los días a misa vaya a estar a favor del aborto. A lo mejor si su nieta se queda embarazada se lo piensa dos veces . Pero mientras tanto seguirá habiendo marifachas y revolucionarios homófobos. E incluso muchos términos medios con los que puede ser mas interesante trabajar pero no esperes en estos tiempos de crisis mas solidaridad sino todo lo contrario, se que debería ser al revés, pero si fuera así ya lo tendríamos todo hecho.

11) ¿Dónde nació la teoría queer? ¿En los textos de Lauretis y Wittig, en "La historia de la sexualidad" de Foucault? ¿En la calle, (...)?

Si hablamos de “teoría” (cada vez me gusta menos el término) la expresión  la inventó “Teresa de Lauretis”, una de las grandes pensadoras, aunque ya Cherrie Morgaga o incluso otros autores latinos que tuvieron que emigrar a EEUU usaron el término queer porque eran vistos como gente rara, desviada, bollera, demasiado homos o bollos para los movimientos raciales o de clase y demasiado racializados o poco preparados para un movimiento gay elitista y que buscaba la aceptación en el modelo capitalista tradicional. Buscaban un “no lugar” que, desde luego, no se ha construido y que nunca se acabará de construir.  Foucault dijo cosas muy interesantes sobre la sexualidad y la regulación social de los “diferentes” pero dejó un poco de lado el tema femenino.

12) ¿Qué lectura le recomendaría a una persona que quiere iniciarse en el movimiento y teoría queer?


Bueno claro depende de por donde vaya y cual sea su comunidad de procedencia. Si alguien no sabe nada de filosofía puede leer “Zami” de Audre Lorde o “La última generación” de Cherrie Morgaga  o incluso “Borrador para un diccionario de las amantes” de Wittig que incluyen literatura, autobiografía y poesía de primer orden. Si quiere algo mas preciso pues está el primer tomo de la “Historia de la sexualidad” de Foucault. El texto mítico es “El género en disputa” de Butler pero yo prefiero la primera parte de “Epistemología del armario” de Sedgwick, pues es menos elitista y mas irreverente. En el contexto español fueron pioneros algunos textos o traducciones de Ricardo Llamas, Alberto Mira o Javier Sáez (cuyo libro “Teoría queer y psicoanálisis” es muy sencillo y accesible)  pero hoy día es más cercano a la realidad lo que cuenta un libro colectivo como “El eje del mal es heterosexual”. Ese e “Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la Encrucijada” de Raquel (Lucas) Platero, miran hacia el futuro.


Para finalizar, ¿qué película nos recomienda ver esta noche?

Bueno depende si puedes ir al videoclub o no. En el cine siguen cosas como “Romeos” y se acaba de estrenar “La herida”. Son una comedia dramática y un drama sobre la enfermedad mental, un tema que me interesa mucho. Ahora si dispones de video u ordenata donde ver las pelis, pues:
A las almas sensibles: Shortbus, es muy bonita
A los cinéfilos de pro: una de Ozon, Dolan  o Ventura Pons
A los valientes: Boys dont cry o El lugar sin límites

0 comentarios:

Publicar un comentario