jueves, 7 de marzo de 2013

SOCIEDAD HOMOGÉNEA


En la frase “Lo más importante es implantar el sistema de ideología única de nuestro partido” de Kim Il Sung se refleja su temprana intención de convertir a aquella extraña nación en lo que es: una sociedad homogénea. 
Para los defensores de aquel régimen toda crítica al mismo es el resultado de una continua manipulación capitalista, imperialista o de aspiraciones troskas-pequeñoburguesas. Aunque es cierto que los Medios de Comunicación y de (des)información manipulan la realidad al interés del capital, no por ello tiene que ser automáticamente Corea del Norte el paraíso. Pero ante la duda, decidí no dejarme llevar por la información simplista que recibía tanto de los Mass Media como de los pronorcoreanos.

Por tanto, empecé a investigar la base ideológica que sustenta dicho régimen e intente
ser capaz de juzgarlo por mí mismo, de forma autónoma y con la menor influencia posible.
Fue entonces cuando leí Tesis sobre la Educación Socialista. Magnífico libro escrito por el demente Kim Il Sung en el que refleja su totalitario pensamiento de hacer de la sociedad un conjunto, un órgano que, estando organizado jerárquicamente, sea educado desde la más tierna infancia bajo los principios del Juché, la ideología y línea filosófica creada por el Eterno Presidente. Para ello diseña cómo debe funcionar el sistema educativo 'socialista' haciendo un eterno e incansable hincapié en implantar el sistema de ideología única utilizando como medio la educación.

Fue en ese momento cuando ya no dudé de la realidad: Corea del Norte no es más que un régimen totalitario que gobierna bajo la bandera roja. Bajo la hoz, el martillo y el pincel*. Kim Il Sung es el autodenominado tutor de todos sus conciudadanos que ha convertido a nada más y nada menos que a 24 millones de almas en fotocopias ideológicas de su persona. 24 millones de almas carente de algo tan esencial como la libertad. Alejandro Cao de Benós (el único miembro extranjero del gobierno norcoreano, que es catalán de orígenes aristócratas), es una persona de espíritu autoritario que afirma haber mandado a dos personas a centros de reeducación**. Kim Jong Un es el Déspota que continúa con la línea de su abuelo y que, sin duda alguna, representa a ese régimen absurdo que sin vergüenza alguna y con total carencia de conocimiento afirma ser un ejemplo del socialismo.
Entonces podemos constatar que Bakunin estuvo muy acertado al afirmar que «Libertad sin
socialismo es privilegio e injusticia; Socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad».
Está claro que se anticipó a lo que la URSS, China, Cuba, Camboya, Albania, etc... llegaron a ser: estados opresores, articulados y organizados en torno a una brutal policía política que mediante el miedo, el terror, anunciaban las inevitables purgas, ejecuciones a todo disidente de la línea oficial.
Pero Bakunin también se anticipó a nuestro sistema actual, aquel que, definiéndose bajo palabras tan bonitas y tan mancilladas como democracia, libertad, igualdad se ha convertido en un sistema opresor originario de grandes desigualdades económicas en el que se entiende la libertad como la herramienta de la burguesía para controlar la producción (que evidentemente fabrica la clase obrera), y distribuirla en torno a sus intereses particulares dejando de lado el bienestar social.

Sin duda alguna, me quedo con Bakunin. Ni Libertad sin Socialismo; ni Socialismo sin Libertad.


* En Corea del Norte, el pincel simboliza la participación de los intelectuales en la Revolución.
** Los centros de reeducación son campos de corrección moral e ideológica.



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